Lunes, 8 de Noviembre de 2010

Los apellidos, por orden alfabético.

En uno de esos ataques de modernidad, a los que nos tiene acostumbrados este gobierno, la última semana hemos sabido que se prepara una interesante reforma legislativa, según la cual, las parejas tendrán que elegir el orden de los apellidos de su descendencia. Pero lo interesante de la reforma no es esto, ya que el orden de los apellidos ya se podía elegir desde 1999, reinando el PP, por cierto. La novedad es que en caso de desacuerdo, el orden se decidirá por orden alfabético.

A mi juicio, esta medida, aparte de innecesaria, es manifiéstamente un error. Si por algo se caracterizaba nuestro sistema de filación y apellidos es porque, a diferencia de otros países, en el nuestro la mujer casada no pierde su apellido y porque los hijos llevan siempre los dos, el del padre y el de la madre, por este orden

La decisión de cambiarlo se justifica por sus promotores en que el poner delante el apellido del padre va contra el principio de igualdad proclamado en la Constitución, y eso, perdónenme ustedes es una gran chorrada. El que los apellidos vayan en un orden u otro es simplemente una convención, es decir, una norma o práctica que convienen los componentes de la sociedad para organizarnos y para entendernos entre nosotros mismos. El que los apellidos vayan en un orden u otro es irrelevante, lo que no lo es es que ese orden no indique nada por no responder a un criterio objetivo. En Portugal se utiliza el orden inverso al nuestro, es decir, el de la madre se pone delante y el del padre detrás, pero al igual que en nuestro sistema tradicional, el apellido que se transmite es el último, que en este caso corresponde al paterno.

Lo que importa, pues, no es si el apellido del padre va antes que el de la madre o viceversa. Lo que importa es cuál de ellos es el que se transmite a la descendencia.

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Lunes, 1 de Febrero de 2010

Yo es que lo flipo con la SGAE!

Una de las entidades que más me ha hecho flipar en los últimos tiempos es la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE por sus siglas), y no por esa avidez de sacar dinero de donde sea, que les lleva a perseguir a peluqueras que amenizan a sus clientas con un casete (sensacional la llamada de Ana Morgade a la SGAE en Buenafuente), o a novios que bailan en su boda al son de cualquier cosa que no sean los silbidos de los asistentes, o a los pobres ancianitos cuya única distracción es ver la tele en el asilo. Todo eso ya lo hacían hace muchos años. Cuando la SGAE era la Sociedad General de Autores de España y yo no era más que un mocoso imberbe, y hace mucho ya de eso, me recuerdo acompañando a mi tía Clara (por aquel entonces delegada de la SGAE en una conocida localidad andaluza) a visitar los establecimientos hosteleros que contaban con un televisor a la vista del público, para pasarles el recibo de “Autores”, que la mayoría pagaba sin rechistar, tal vez por el carácter persuasivo de mi tía.

Tampoco es por pretender sablear, y conseguirlo, a los voluntariosos vecinos que año tras año se empeñan en representar en su pueblo versiones modernas de obras antiguas del teatro clásico, pues eso les pasa por no usar la versión original, que es la que tiene los derechos de autor caducados y porque, para Fuenteovejuna, ellos (los de la SGAE); ni tampoco por ese abusivo canon que nos obligan a pagar cada vez que compramos cualquier soportede grabación audiovisual, por si acaso se nos ocurre grabar en él algún contenido protegido; aunque luego, si lo hacemos, nos persigan igualmente por copia pirata; porque la culpa de eso no la tienen ellos sino el Gobierno de España. El actual y los que lo precedieron, aunque, dicho sea de paso, el actual se está luciendo en este asunto.

Ni siquiera me sorprenden los presuntos choriceos perpetrados por los actuales directivos del ente, que últimamente han salido a la luz, denunciados por los propios trabajadores de la SGAE.

Lo que me hace flipar es que todo eso lo sigan haciendo con la mirada complaciente de un amplio sector de la sociedad española, encabezada por gran número de políticos en activo y de muchos medios de comunicación (la mayoría). Aclaro lo de los políticos en activo porque alguno que ya no lo está ha escrito hace poco sobre el asunto en un diario nacional, y al pobre por poco lo queman en la hoguera por hereje. Claro que el susodicho, que no se caracteriza precisamente por la mesura de sus opiniones, ya puesto, no es que critique a la SGAE (lo hace, pero poquito), es que directamente niega el derecho a la propiedad intelectual, y tampoco hay que pasarse. Ni calvo ni don Periquillo, que diría la Esmeralda.

Sorprende la complacencia de unos y otros, pero más la de unos (los medios) que la de otros (los políticos). Al fin y al cabo, los políticos tienen motivos para temer las represalias de los autores y editores asociados en la Cosa Suya, pero los medios de comunicación no deberían tenerlo, o no, al menos, los que dicen sentirse tan comprometidos con la libertad de expresión.

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Lunes, 1 de Febrero de 2010

¡Hola de nuevo!

Después de un largo periodo de ausencia, ya estamos aquí otra vez para comentar esos asuntos que nos hacen flipar en colores, con la boca abierta de par en par, la mandíbula desencajada y los ojos fuera de sus órbitas, y la verdad es que en este último año ha habido mucho que comentar, pero seguro que 2010 también nos hará flipar.

Nos vemos.

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Jueves, 25 de Diciembre de 2008

Feliz Navidad

Mucho tiempo sin escribir nada hace que los temas se acumulen. Ha habido muchos motivos para flipar durante este año que ahora termina, pero ahora me limitaré a felicitar las fiestas y a desear lo mejor para 2009.Espero que el próximo año tenga más tiempo y más ganas para comentar asuntos.Pues eso, ¡feliz navidad y magnífico 2009! 

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Jueves, 15 de Mayo de 2008

Los homínidos atacan de nuevo

ETA quería “una matanza” con una bomba muy potente

Parece que las últimas investigaciones en el yacimiento de Atapuerca dan indicios de que los habitantes prehistóricos de aquellas sierras burgalesas practicaban con cierta asiduidad el canibalismo. No se trataba de un canibalismo ritual, lo que sería indicativo de un cierto nivel intelectual, sino simple y llanamente de canibalismo alimenticio. Aquellos tipos se comían a sus semejantes con la misma tranquilidad que devoraban una cabra o un conejo.

Dada la proximidad de Atapuerca al lugar de los hechos, no es descartable que alguno de los homínidos que han hecho su aparición en las proximidades de la casa-cuartel de Legutiano, en Álava, pueda ser descendiente directo de aquellos homo antecessor que se dedicaban a tal actividad gastronómica en los albores de la humanidad, y que, después de tantos miles de años, hayan recuperado por algún azar de la genética los mismos genes que poseían sus antepasados y que les impedían tener un mínimo respeto por sus congéneres.

Esa es la única explicación razonable que puedo encontrarle a una acción tan repugnante. No es posible que personas normales dejen un coche cargado de 300 kilos de explosivo junto a un lugar habitado por otros hombres, mujeres y niños, y lo hagan estallar esperando matar cuántos más mejor. Algo así sólo puede hacerlo alguien pre-humano, un homínido caníbal, o alguno de sus descendientes directos.

La única diferencia es que, al menos esta vez, no han intentado comérselos. O sí. ¡Vaya usted a saber!

El Roto

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Jueves, 3 de Abril de 2008

España necesita a los nacionalistas republicanos

Advertencia al lector

El texto que van a leer es pura ficción. Los nombres y lugares que aquí aparecen han sido inventados y cualquier parecido que el lector pudiera encontrarle con la realidad es pura coincidencia o fruto de perniciosas y perversas mentes extremas

¡Cuan equivocados estaban aquellos que decían que el mal de España era los nacionalistas! ¡Cuanto se equivocaban todos aquellos que querían a IRC fuera de las instituciones por el bien del país! ¡Craso error el de los electores de tender hacia un bipartidismo, apartando a los ciertos nacionalistas de las deciciones gubernamentales de los asuntos del país!

 

España necesita a los nacionalistas republicanos de izquierda. (IRC)

 

Y los necesita de forma inminente porque su ausencia de las instituciones nacionales empieza a notarse y a pasar factura a este país. Visto lo visto, parece indudable negar la gran labor realizada en este país que, de no ser por ellos, se hubiera venido a pique pues, como decía Marx, la economía es el motor de la Historia.

 

Durante el período de cuatro años en que los nacionalistas de IRC y Cia mantenían acuerdos de gobernabilidad con el ZpzoeZ fueron demasiadas las críticas sin sentido sobre diversos temas; que si un Estatut por aquí, que si una coma más o menos por allá, que si donde dije digo digo Diego y te cambio este párrafo por otro, que si España se rompe, y tal y tal…

 

Y al final, aquello que parecía una casa de locos sobre si

nación soy yo; que no que tú sólo un poco y yo sí;

que si Catalonia no is Spain o sí a medias;

que si es una plurinación de naciones o Cataluña y España son estados diferentes,

que a la gaviota ni mirar, PepeLu ,que me pongo celoso porque Ambertición“Héroe de Madrid”, tan Gallardo caballero, es más guapo, “atlético” y olímpico;
que si tranquilo que, aunque desgraciadamente hay Esperanza para rato él es fiel a sus principios y jamás me pondrá los ojitos que me pones tú,
que si entonces las olimpiadas yo las quiero en Paris para que viajes menos a Madrid no sea que te enamores de Ambertición;

que si boicot por aquí, boicot por allí

todas esas cosas que se decían los Jose Luises, más típicas de una canción de Pimpinela que de un Gobierno serio, eran una cortina de humo para no destapar lo que realmente estaba pasando.

 

Según la leyenda trasmitida oralmente por un anciano hobit, Jose Luis II de España, conde de Cataluña, se vio obligado a rebautizarse como Josep Lluis . Este extremo constituyó un gran sacrificio para el catalán; pero era capaz de todo por su Zetita (que, como SolidaridaZ y demás majaderías escritas, no llevan la “Z” de Zoquete) y se exilió al monte hereje antiespañol.

 

Josep Lluis debía convencer a los habitantes de aquellos lares de su apoyo a la herejía contra España y por ello montó su farsa de independentismo. Muchos lo creyeron, todos confiaban en su catalanista voluntad, nadie dudó de él. Esto llevó a no levantar sospechas sobre su verdadera intención: Salvar a España mientras, José Luis I de eZpaña lo observaba, callado, en su “moncloástico palacio”.

 

Pocas veces la Historia es justa con los grandes héroes y por ello es mi deber escribir este relato, que debiera ser “jarcha” si, quien escribe, supiera rimar. Por ello, yo les he de contar que fue Josep Lluis quien salvo hizo vivir a España un gran período de bienestar económico durante los cuatro años de relación.

 

Por desgracia, este plan fue descubierto por un oscuro monje del territorio hereje que respondía al nombre de Josep Antoni quién, tras el 9 de marzo, comenzó a lanzar miraditas a José Luis I. Y la unión se rompió. Josep Lluis pasó al olvido y Josep Antoni se convirtió en el “niño de los ojos” del mandatario español quién perdió la cabeza por este hereje.

Su marcado narcisismo; que en su momento también le condujo a la atracción, al Son de los Soles, por una leona; volvía a acecharle de nuevo. Le hizo enamorarse primero del nombre, casi como el suyo. Después cayó en la cuenta de que su reino no sussistiría sin él y lo siguió y persiguió por montes, ríos, llanos, desiertos y mares. Pero Josep Antoni, que hacía germinar la ilusión en esta relación un día y desabonaba el terreno después, si bien parecía el perro del hortelano “que ni come ni comer deja”.

 

Fue entonces cuando España se cirnió en tinieblas de crisis económicas. Durante cuatro años la Economía funcionó gracias a que Josep Lluis engrasaba el motor español mientras hacia creer a “Catalunya” en sus fines separatitas e impulsar la economía catalana en insolidario detrimento de las otras regiones españolas . Pero, en cuanto apartó a Josep Lluis del engranaje ,sucedió lo peor. Todo ese minucioso trabajo de puesta a punto del motor se fue al traste y comenzó a oxidarse. Tan sólo pasaron once días desde la ruptura para que José Luis I tuviera que anunciar la situación del motor, la “desaceleración” económica en que se encontraba el país.

 

Josep Lluis había cumplido a la perfección su papel: La SOLBEsNtosa economía en España iba bien; había demostrado a Cataluña, con ese boicot que él engendró, que su independencia económica era imposible, y mostró que en La Rioja no sólo hay grandes vinos sino también gran cava.

 

Por desgracia, no todas las historias tienen final feliZ y, a veces, las perdices se convierten en “conejos”. Once días ha tardado España en pasar de la prosperidad a esta “desaceleración”. Once días sin las carantoñas de los PepeLus. Sólo once para que el José Luis I de España, “justicieron de la verdad” tuviera que anunciar la desaceleración

 

Once días desde el 9 de marzo de 2008 para que de nuevo bladiera la espada de la verdad. Once días once. Los primeros Once días de los casi ciento treinta y tres que tienen cuatro años.

Parafraseando a un celebérrimo anónimo (curioso inconxistente) “¡Que no paren las máquinas!…” puesto que si continúan deteniéndose no va a ver quién pueda pagar billete en este largo viaje que nos espera.

Comentar » Archivado en Flipando por Dafne a las 7:43.