Jueves, 3 de Abril de 2008

España necesita a los nacionalistas republicanos

Advertencia al lector

El texto que van a leer es pura ficción. Los nombres y lugares que aquí aparecen han sido inventados y cualquier parecido que el lector pudiera encontrarle con la realidad es pura coincidencia o fruto de perniciosas y perversas mentes extremas

¡Cuan equivocados estaban aquellos que decían que el mal de España era los nacionalistas! ¡Cuanto se equivocaban todos aquellos que querían a IRC fuera de las instituciones por el bien del país! ¡Craso error el de los electores de tender hacia un bipartidismo, apartando a los ciertos nacionalistas de las deciciones gubernamentales de los asuntos del país!

 

España necesita a los nacionalistas republicanos de izquierda. (IRC)

 

Y los necesita de forma inminente porque su ausencia de las instituciones nacionales empieza a notarse y a pasar factura a este país. Visto lo visto, parece indudable negar la gran labor realizada en este país que, de no ser por ellos, se hubiera venido a pique pues, como decía Marx, la economía es el motor de la Historia.

 

Durante el período de cuatro años en que los nacionalistas de IRC y Cia mantenían acuerdos de gobernabilidad con el ZpzoeZ fueron demasiadas las críticas sin sentido sobre diversos temas; que si un Estatut por aquí, que si una coma más o menos por allá, que si donde dije digo digo Diego y te cambio este párrafo por otro, que si España se rompe, y tal y tal…

 

Y al final, aquello que parecía una casa de locos sobre si

nación soy yo; que no que tú sólo un poco y yo sí;

que si Catalonia no is Spain o sí a medias;

que si es una plurinación de naciones o Cataluña y España son estados diferentes,

que a la gaviota ni mirar, PepeLu ,que me pongo celoso porque Ambertición“Héroe de Madrid”, tan Gallardo caballero, es más guapo, “atlético” y olímpico;
que si tranquilo que, aunque desgraciadamente hay Esperanza para rato él es fiel a sus principios y jamás me pondrá los ojitos que me pones tú,
que si entonces las olimpiadas yo las quiero en Paris para que viajes menos a Madrid no sea que te enamores de Ambertición;

que si boicot por aquí, boicot por allí

todas esas cosas que se decían los Jose Luises, más típicas de una canción de Pimpinela que de un Gobierno serio, eran una cortina de humo para no destapar lo que realmente estaba pasando.

 

Según la leyenda trasmitida oralmente por un anciano hobit, Jose Luis II de España, conde de Cataluña, se vio obligado a rebautizarse como Josep Lluis . Este extremo constituyó un gran sacrificio para el catalán; pero era capaz de todo por su Zetita (que, como SolidaridaZ y demás majaderías escritas, no llevan la “Z” de Zoquete) y se exilió al monte hereje antiespañol.

 

Josep Lluis debía convencer a los habitantes de aquellos lares de su apoyo a la herejía contra España y por ello montó su farsa de independentismo. Muchos lo creyeron, todos confiaban en su catalanista voluntad, nadie dudó de él. Esto llevó a no levantar sospechas sobre su verdadera intención: Salvar a España mientras, José Luis I de eZpaña lo observaba, callado, en su “moncloástico palacio”.

 

Pocas veces la Historia es justa con los grandes héroes y por ello es mi deber escribir este relato, que debiera ser “jarcha” si, quien escribe, supiera rimar. Por ello, yo les he de contar que fue Josep Lluis quien salvo hizo vivir a España un gran período de bienestar económico durante los cuatro años de relación.

 

Por desgracia, este plan fue descubierto por un oscuro monje del territorio hereje que respondía al nombre de Josep Antoni quién, tras el 9 de marzo, comenzó a lanzar miraditas a José Luis I. Y la unión se rompió. Josep Lluis pasó al olvido y Josep Antoni se convirtió en el “niño de los ojos” del mandatario español quién perdió la cabeza por este hereje.

Su marcado narcisismo; que en su momento también le condujo a la atracción, al Son de los Soles, por una leona; volvía a acecharle de nuevo. Le hizo enamorarse primero del nombre, casi como el suyo. Después cayó en la cuenta de que su reino no sussistiría sin él y lo siguió y persiguió por montes, ríos, llanos, desiertos y mares. Pero Josep Antoni, que hacía germinar la ilusión en esta relación un día y desabonaba el terreno después, si bien parecía el perro del hortelano “que ni come ni comer deja”.

 

Fue entonces cuando España se cirnió en tinieblas de crisis económicas. Durante cuatro años la Economía funcionó gracias a que Josep Lluis engrasaba el motor español mientras hacia creer a “Catalunya” en sus fines separatitas e impulsar la economía catalana en insolidario detrimento de las otras regiones españolas . Pero, en cuanto apartó a Josep Lluis del engranaje ,sucedió lo peor. Todo ese minucioso trabajo de puesta a punto del motor se fue al traste y comenzó a oxidarse. Tan sólo pasaron once días desde la ruptura para que José Luis I tuviera que anunciar la situación del motor, la “desaceleración” económica en que se encontraba el país.

 

Josep Lluis había cumplido a la perfección su papel: La SOLBEsNtosa economía en España iba bien; había demostrado a Cataluña, con ese boicot que él engendró, que su independencia económica era imposible, y mostró que en La Rioja no sólo hay grandes vinos sino también gran cava.

 

Por desgracia, no todas las historias tienen final feliZ y, a veces, las perdices se convierten en “conejos”. Once días ha tardado España en pasar de la prosperidad a esta “desaceleración”. Once días sin las carantoñas de los PepeLus. Sólo once para que el José Luis I de España, “justicieron de la verdad” tuviera que anunciar la desaceleración

 

Once días desde el 9 de marzo de 2008 para que de nuevo bladiera la espada de la verdad. Once días once. Los primeros Once días de los casi ciento treinta y tres que tienen cuatro años.

Parafraseando a un celebérrimo anónimo (curioso inconxistente) “¡Que no paren las máquinas!…” puesto que si continúan deteniéndose no va a ver quién pueda pagar billete en este largo viaje que nos espera.

» Archivado en Flipando por Dafne a las 7:43.

Comentar

http://yoesqueloflipo.com/2008/04/03/espana-necesita-a-los-nacionalistas-republicanos/

Debes registrarte para publicar un comentario.